El poder del color en la vida cotidiana

Como nos influencian los colores de los espacios


Artículo por Carolina Aubele



Todo espacio nos invita a experimentar una atmósfera. Podemos sentirnos de muchas maneras diferentes según sus características y como impactan en nosotros por como afectan nuestros sentidos. La atmósfera creada consciente o inconscientemente, es el resultado de integrar características que percibimos con los  sentidos. Lo construimos con colores, texturas, iluminación, aire, perfumes, el diseño de los objetos y muebles elegidos , imágenes.
Los colores que nos hacen bien, podemos utilizarlos con detalles que sean pasajeros, 
pero que nos armonizan y ayudan emocionalmente, podemos integrarlos con las paletas 
que ya tenemos, puede ser incluso un libro en una mesa baja, una vela, un almohadón, una taza que suamos en el escritorio o incluso un ramo de flores.

El color es un aspecto escencial para crear una atmósfera.
Ya sea un espacio creado por el hombre interior o exterior, organizado  voluntaria o involuntariamente, alguien decidió que colores participan de la creación.
La psicologia del color es el análisis de los efectos emocionales que causan los colores en los espacios. Los colores nos hacen sentir de muchas maneras diferentes y no podemos evitar reaccionar a ellos.

En el caso de personas alegres y activas, trabajar en espacios de colores tranquilizantes 
pueden equilibrar el trabajar sin estrés, pero también estos colores pueden a personas 
similares, provocar estados nerviosos, porque sienten que es demasiado tranquilo y tienen una lucha interna con ellos. Es fundamental comprender la importancia del equilibrio en la 
composición de color exitosa.
Cuando comprendemos y sentimos la forma como nos influencian los colores en la 
vida cotidiana, podemos tener algunos elementos que nos sirvan para adaptar nuestro 
entorno a las necesidades cromáticas personales que van cambiando, como el desktop de la computadora, mousepads, mugs, anotadores, fundas de la computadora y del teléfono e ir intercambiandolas a medida que necesitamos.

Los psicólogos y los diseñadores han discutido durante un largo tiempo sobre la idea 
de que el color puede influenciar bastante al estado de ánimo y al nivel de energía de un salón. Por ejemplo, los colores cálidos, como los tonos en rojo, naranja y amarillo, son 
cálidos y alegres, y también tienden a avanzar y hacer que un salón luzca más chico. 
Estos colores inspiran energía, creatividad y productividad, pero también pueden producir sentimientos de agresión. No son relajantes ni tranquilizadores, pero sí crean un ambiente que motiva a la velocidad y la eficiencia. No es casualidad que los restaurantes de comida rápida tienden a usar mucho rojo en su decoración y presentación. Sin embargo, en una 
oficina abierta o ambiente centrado en el trabajo en equipo, los colores cálidos 
pueden dificultar la cooperación y terminar ayudando a crear una atmósfera de agitación, 
falta de enfoque y tensión.


Los colores frescos, tranquilos, como los tonos de azules, verde o púrpura, tienden a ayudar a crear un ambiente más calmo y enfocado. Los tonos más claros de los colores frescos crear una sensación aireada y la idea de que hay más espacio, lo cual puede ayudar a los empleados a mantener un estado de ánimo más positivo. Los tonos azules y verdes a menudo se los asocia con los spas y los ambientes de relajación, por lo que pueden ser efectivos en los ambientes de trabajo con mucho estrés para ayudar a que los empleados estén tranquilos y productivos. Además, en un ambiente creativo, como una empresa de diseño o publicidad, agregar tonos púrpuras puede ayudar a estimular la creatividad mientras se fomenta el trabajo en equipo. Al mismo tiempo, usar mucho azul en el ambiente de trabajo puede producir fatiga, depresión o incluso mucha relajación, dificultando la productividad.

Texto e ilustraciones  por Carolina Aubele.
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